August 11, 2021

¿Qué nos enseñaron los Juegos Olímpicos sobre el futuro de la tecnología?

Los Juegos Olímpicos llegaron a su fin la semana pasada. Hemos visto a lo largo de estas semanas, como cada cuatro años, muchísimas disciplinas apasionantes y atletas que las llevan a cabo con excelencia. En estas columnas hemos hablado sobre un tema fundamental que hace a los Juegos, del que no se habla tanto como creemos que debería hablarse, que es el costo de los mismos. Hoy nos enfocaremos en otro tema del que tampoco se habla tanto –y que en estos Juegos en particular fue impresionante– que es el despliegue tecnológico que implican. 

La adopción de nuevas tecnologías avanzadas jugó un papel crucial en la organización de los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, con el objetivo de lograr que las experiencias de los mismos sean más innovadoras, interactivas e inmersivas para todos. Japón, como bien sabemos, es líder en tecnología e innovación y, en ese sentido, los Juegos Olímpicos de Tokio fueron un escenario ideal para mostrar nuevamente al mundo su enorme poderío tech.

Autos autónomos

A lo largo de todos los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, se utilizaron autos autónomos para recorrer las rutas relacionadas con el evento, que incluyen desde el aeropuerto hasta la villa olímpica y también los alrededores de diferentes sedes olímpicas en Tokio. Pero la decisión de utilizar autos autónomos en tales rutas estuvo motivada, también, en tanto prueba piloto para una red de transporte público más eficiente y segura.

El auto autónomo estrella de los Juegos ha sido el e-Palette de Toyota. Presentado por primera vez en 2018, el e-Palette fue diseñado para establecer el estándar para las aplicaciones prácticas de MaaS (movilidad como servicio) en un futuro cercano. Por eso, como decíamos, los Juegos sirvieron como una de las primeras aplicaciones del mundo real del vehículo, aunque cada unidad contó con un operador a bordo para monitorear la tecnología.

Cada e-Palette puede transportar hasta 20 personas o cuatro en sillas de ruedas, y funciona con paquetes de baterías de iones de litio recargables que le dan a cada unidad un alcance de alrededor de 150 km. Toyota, uno de los principales patrocinadores de los Juegos, utilizó 3700 vehículos y productos de movilidad para transportar a los atletas durante los Juegos Olímpicos, el 90% de los cuales funcionan con energía eléctrica.

Sistemas de reconocimiento facial

Por primera vez, se adoptó la tecnología de reconocimiento facial en los Juegos Olímpicos para aumentar la seguridad y acelerar la verificación de identidad de más de 300.000 atletas, auspiciantes, periodistas y staff. La misma fue desarrollada por NEC y se instalaron puntos de reconocimiento facial en la entrada de lugares y alojamientos para evitar el fraude de identificación y el acceso no autorizado a áreas restringidas. La tecnología desarrollada es tan avanzada que incluso puede funcionar con una precisión del 99,9% cuando una persona usa una máscara que cubre la parte inferior de la cara. Un portavoz de NEC dijo que además de la conveniencia, también ayudó a prevenir la propagación de enfermedades, ya que los usuarios no estaban obligados a quitarse las máscaras al ingresar a instalaciones como oficinas, aeropuertos o estadios.

El sistema ha demostrado ser doblemente más rápido que las verificaciones de identificación regulares, lo que ayudó a reducir los tiempos de espera y evitó que se formen multitudes en los puntos de entrada. En la fabricación, el reconocimiento facial podría reemplazar de manera efectiva las formas menos confiables de rastrear el acceso a áreas clasificadas, como tarjetas de acceso y USB, que pueden ser fácilmente robadas o comprometidas. El reconocimiento facial ofrece un nivel adicional de seguridad, lo que garantiza que solo el personal autorizado pueda acceder a áreas peligrosas o áreas donde se almacena información confidencial.

Esta tecnología también puede mejorar la seguridad, por ejemplo, al hacer coincidir la identidad del empleado con el historial de capacitación de una empresa para garantizar que las personas que trabajan en una estación específica tengan la experiencia necesaria para operar equipos potencialmente peligrosos.

Robots asistentes

Robots de todas las formas y tamaños se desplegaron en los sitios olímpicos, desde reuniones y saludos a las delegaciones que llegan en los aeropuertos de Tokio hasta la recuperación de jabalinas durante los eventos. Los mismos fueron equipados con cámaras que les permiten reconocer expresiones faciales y responder con asentimientos, apretones de manos y parpadeos de ojos.

El robot de telepresencia y movilidad virtual T-TR1 de Toyota se asemeja a una pantalla vertical alta con una cámara montada en la parte superior. Mientras circulaba por los estadios y lugares específicos de los Juegos, el robot interactuaba con los atletas; al mismo tiempo, los operadores podían seleccionar un espectador en el extranjero y proyectar una imagen casi de tamaño real de la persona en la pantalla.En un evento obstaculizado por la crisis de salud mundial, los robots lograron acercarnos lo máximo posible a la acción.

Ultra HD

Tokio 2020 se recordará como los primeros Juegos Olímpicos producidos en ultra alta definición (UHD o 4K) y alto rango dinámico (HDR), para brindar un nivel de detalle considerablemente más realista que el HD estándar. Además de las imágenes de alta definición, estos Juegos también intensificaron la experiencia de audio. Todos los lugares de los Juegos ofrecieron una transmisión de audio envolvente en formato 5.1.4, brindando una sensación tridimensional a los espectadores y oyentes.

Big Data

Los Juegos Olímpicos de Tokio podrían haber sido un evento sin espectadores, pero los fanáticos nunca han tenido mejores conocimientos sobre el desempeño de sus atletas favoritos. Mientras vimos competir a los atletas, los sensores y las plataformas basadas en inteligencia artificial recopilaron y procesaron datos en tiempo real sobre su desempeño para ayudar a los equipos a desarrollar mejores programas de entrenamiento y ayudar a los jueces a tomar las decisiones correctas. La empresa suiza Omega estuvo a cargo de la recopilación y el análisis de datos: sus sensores, conectados a las camisetas de los atletas, pudieron recopilar y analizar hasta 2000 conjuntos de datos por segundo, incluida la velocidad, los puntos de aceleración y la altura del salto.

Aunque es una lástima que estos Juegos no hayan podido disfrutarse como siempre, con todo el público vitoreando y festejando en los estadios, lo cierto es que la tecnología pudo brindarnos experiencias de consumo verdaderamente innovadoras, que suplieron perfectamente esa falta. Al mismo tiempo, la forma en que la tecnología creó valor para los propios atletas y la misma organización –el backstage, lo que se nos escapa en tanto espectadores, de los Juegos Olímpicos– es verdaderamente impresionante. A medida que toda esta tecnología empiece a ser utilizada en otros eventos deportivos, estaremos realmente frente a una revolución en el vínculo entre tecnología y deporte.

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